|
El Baúl
#
2: Pelado televisivo.

Hay
un memorable capítulo de la genial
serie "Los Simpsons" donde Bart Simpson cumple el sueño de su vida y es
elegido por el payaso Krusty
para asistirlo en su show. Durante un sketch en
vivo, Bart se tropieza y tumba aparatosamente toda la escenografía y ante tamaña
torpeza y lleno de pánico
grita:"¡Yo
no fuí!",
causando la risa general del público. La frase pega, el show es todo un éxito y
Bart sin proponérselo, se convierte con esa ocurrencia en todo un ídolo juvenil.
Son
fines de 1983 y hay una frase en boca de todos. No se trata de la promesa
de algún político, ni el comentario de algún ocurrente
conductor de
televisión. Un comercial del Banco Agrario está en constante rotación, mostrando entrevistas a
sus satisfechos clientes y al final del spot, un moreno señor de
impresionante calva toma la palabra y en un tono paternal, suelta la frase:
“Mira hermanito, vienes al banco, ahorras tu platita y ya te estás ganando
alguito...”.
En ése preciso momento se arma el circo. El
bendito Kojak peruano le cae en gracia a medio mundo y se convierte de la
noche a la mañana en
una celebridad. No había programa televisivo donde su brillante pelada no
asome de algún rincón para citar la pegajosa frasecita.
Siempre
creímos que este sujeto había sido un fiel producto de la
espontaneidad criolla, uno de esos tipos con chispa que te arma la
fiesta
así solo tengas agua mineral en la
refrigeradora, pero la realidad era otra. A dos creativos de una agencia
de publicidad llamada Intercom, Adolfo Dammert Ludowieg y Hugo
Otero, se les había prendido el foquito luego de muchos insomnios e
intercambios de ideas, creando finalmente éste criollísimo personaje del
"hermanito" Félix Salinas. La agencia logró de paso que el Banco Agrario
también se ganara "alguito" y que pase del décimo al tercer lugar en el ranking
bancario. Según Dammert, el éxito de la campaña radicaba en utilizar el
lenguaje popular para transmitir un mensaje que impacte.
A
nadie en su momento se le ocurrió preguntar que
clase de credibilidad podían reflejar las fingidas entrevistas, pero naturalmente esto ahora a nadie le
importa. Para las estadísticas
quedaría sí, que el IPAE consideró la campaña del "hermanito" como una
de las mejores de ese año. Y a nosotros nos dejaría con una duda aún no
resuelta: Creemos
firmemente ver aún al
"hermanito" en las pantallas, pero reencarnado con tupé y todo en un
conocidísimo cocinero de la televisión. Saquen sus conclusiones (Arkiv).
Fotos:
Caretas
y ARKIV.
El Baúl
|

|